Estos dias he sentido un pesar increíble, un poco difícil de describir, pero se relaciona con la sensación que tengo al respirar. Hay una pesadez en el ambiente y no siento que sea algo local. Más bien es la sensación global, finalmente, el aire que respiro aquí hoy, ha estado seguramente en todo el Planeta.
Parecería como que hay un sentir globalizado de impotencia. La fuerza de la corriente en la que estamos sumergidos nos está, no solo, arrastrando sino que también nos está arrasando. Estamos manejados y dependemos de sistemas bajo los cuales hemos sostenido nuestra existencia. Y ahora nos estamos dando cuenta de que ya son obsoletos, de que su función ya no tiene sentido y que hay que cambiar porque si no lo hacemos, nos ahogaremos o por último, nos extinguiremos. Esa sensación existe, pero no sabemos como salir del hueco en el que estamos metidos. Los líderes políticos están más ocupados en temas económicos y de conveniencia, sea personal o social, que en temas de la supervivencia y el efecto tan terrible que tenemos sobre el medio ambiente. Las potencias, sean empresas o gobiernos han mandado a matar a personas innovadoras, inventores, que han dado soluciones como la energía libre, como el uso de carros con agua u otras alternativas, porque esas creaciones afectaban directamente sus bolsillos. Ante la ambición y la codicia simplemente no hay conciencia, se desvanece totalmente. La mayor parte de paises capitalistas no han logrado un equilibrio en las sociedades, siempre divididas entre los que tienen y los que no tienen “dinero”. El dinero ha sido la base de la existencia de la mayor parte de la humanidad, sea porque da comodidades, porque permite adquirir alimento y abrigo para la subsistencia o sea el motivo que sea. Pero el uso del dinero como medio de reflejo de la ambición que es capaz el ser humano ha hecho que el sistema económico generalizado sea corrupto. No me refiero a empresas específicas, me refiero al sistema económico, como sistema. Y ahora, empezamos a darnos cuenta de que la economía depende del medio ambiente y el medio ambiente se está deteriorando más rápido de lo que podamos restituir cualquier forma de equilibrio.
No parecemos tener otra opción para aprender la lección, la mayor parte de la humanidad se hundirá con estos sistemas obsoletos: sistema político, sistema económico e inclusive, el sistema religioso, sobre todo de las religiones monoteístas. Estamos a punto de explotar, simplemente, ya se está volviendo insostenible la conducta humana. Y lo peor es que estamos tan sumergidos en esta relación económica, social y política, que no parece haber escapatoria. Parecería que nunca ha existido otra forma de vivir. Pero no es cierto, es solo la forma que nosotros hemos conocido, pero eso tampoco significa que es la única ni la mejor opción, peor luego de ver los efectos.
¿Qué es lo que ha movido a la humanidad? Esa es la pregunta que hay que hacer detrás de cada sistema para encontrar una serie de respuestas que seguramente se pueden resumir en cosas muy concretas.
Hace un par de días me invitaron a dar una charla sobre varios temas y se concentraron en el tema de que los humanos realmente no somos todo lo inteligentes que nos consideramos. Una que otra persona saltó cuando sugerí que una bacteria parece ser más inteligente que nosotros si ha sido capaz de sobrevivir a todo tipo de catastrofes por millones de años. Claro, pueda que no tenga la capacidad de raciocinio que tiene el ser humano, pero, de que sirve tener raciocinio si lo que hacemos lo hacemos para autodestruirnos y destruir lo que nos rodea? Consideremoslo mejor, sobre todo porque en reaccionar a un comentario comparativo de forma defensiva, será porque golpea el ego humano y la idea que mantenemos de lo “importantes” que somos.
Y, ¿qué se puede hacer? Hay mucho que se puede hacer, para empezar, investigar sobre qué es beneficioso para la naturaleza y nuestra relación con ella. Pensar en que es hora de no dejarnos gobernar por los impulsos del ego y empezar a trabajar conjuntamente por el bienestar común, no solo el individual. Realmente hay muchas cosas que se puede hacer, sino que mucho implica dejar la comodidad, dejar la pereza, dejar la costumbre porque todo lo que necesitamos hacer para que las cosas mejoren implica cambios.
Los gobiernos conscientes, deberían subsidiar el uso de energías renovables, deberían fomentar el uso de energía libre. Pero, eso no les conviene, no solo porque dejan de percibir ingresos, sino porque empiezan a perder poder ya que las personas se volverán más autosuficientes. Eso no conviene a los políticos ni a los religiosos. La economía lo que necesita hacer es transformarse en algo que sirva a todos por igual. Que sea un medio, no un fin. Realmente, hay mucho que se puede hacer, y tú, ¿qué estás dispuest@ hacer?
Entrevista Economia y Medio Ambiente Pablo Samaniego from Radio Serenidad on Vimeo.
Goy, comparto este reportaje super interesante “es un momento Global de Transicion” definitivamente: http://www.countercurrents.org/baker150411.htm -